Se licenció en la Facultad de Medicina Veterinaria de Bucarest en 2018 y, desde el otoño de ese mismo año, se forma con la Dra. Rocsana Timotin, su tutora en medicina veterinaria felina. Ya desde el cuarto año de carrera hizo prácticas en clínicas generalistas y en el hospital de la facultad. En la asignatura «Manejo de las enfermedades de cánidos y félidos» del máster desarrolló la capacidad de analizar un caso clínico por etapas, a partir de los mecanismos patológicos. Desde entonces aplica con entusiasmo y éxito las técnicas de investigación «blitz diagnostic» y «find the mistake» en el estudio de los casos de medicina felina. Con el tiempo dominó el diagnóstico diferencial propio de los felinos, a medida que acumulaba una amplia casuística y se familiarizaba con la variabilidad del efecto de los principios activos sobre los gatos. Desarrolló una comprensión amplia y profunda de la relación entre el animal y su familia humana ya durante sus tres últimos años de carrera, cuando representaba a los estudiantes de su curso en el Consejo de la Facultad de Medicina Veterinaria de Bucarest. La experiencia adquirida al mediar entre los estudiantes y el profesorado le sigue siendo útil para atender las preocupaciones de las familias y la situación de sus fieles compañeros felinos.
Su seriedad, su pasión y su amor por el paciente felino, así como su experiencia en medicina de animales de compañía y especialmente de felinos, la hicieron merecedora de su puesto en formación y de defensora de los pequeños felinos, y de dedicar su actividad profesional a la Casa Médica de los Gatos, Cats' LadyVet. Aquí tiene la oportunidad de perfeccionarse y de documentarse a fondo sobre la comprensión del gato, el comportamiento felino, los cuidados y las enfermedades de los gatos.
Fuera de la clínica, la Dra. Oana Alexandru sigue rodeada de gatos, ya que es madre de tres hijos gatunos: Sonia, Narf y Pablito.
Le apasionan la lectura, la caligrafía, la historia de las religiones, el yoga, el buceo y los deportes extremos; viajera apasionada, recorre el mundo a lo largo y a lo ancho y escribe un blog de viajes.
Desde hace un tiempo, Oana me acompaña en la vocación y la misión que nos hemos comprometido a cumplir: cuidar de nuestros queridísimos pacientes, los gatos, y velar por su bienestar, su salud y su plenitud. De personalidad cálida, cariñosa y equilibrada, Oana me ofrece siempre una mirada serena y armoniosa sobre todos los acontecimientos de los que somos testigos y protagonistas. Con una mirada atenta, metódica y exigente, Oana siempre logra detectar ese algo que o bien convierte un acontecimiento en algo más profundo de lo que parece a primera vista, o bien perfecciona un procedimiento o un protocolo de trabajo, haciéndolo más eficaz y práctico. Tengo el enorme privilegio de que me acompañe en el largo, imprevisible y apasionante viaje de nuestra vida profesional una persona tan dotada como tú, mi querida Oana.